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lunes, agosto 10, 2009

Quedamos los que puedan sonreír...


El que sabe sabe y el que no... al viento (por no mandarlo al diablo)

Creo que sí he hecho grandes amigos en estos 4 años.

A las minas de 30 no las cuento porque pasaron a la categoría de hermandad, de brujerío fraterno, de pedazo de alma.

A los que cuento son a los que componen olas para seguir en la marejada.

A los que cuento son a los que me sacan lágrimas, que crecen y decrecen, que me iluminan, que no reculan, que soportan (en toda la inmensidad de la palabra soporte)

A los que cuento son las que han venido a dejarme algo y ni siquiera lo saben y ni se les ocurre insinuar que viene a aprender de mi.
A los que cuento son a los que me construyen y lo siguen haciendo. A los grandes, a los que SON así y no se ha PUESTO así.

A los que nacieron con la iluminación por genética y no se andan enchufando a electricidades ajenas.

A esos los cuento y no los dejo aunque hace rato que ande volando por otros rumbos.


Ni a Mentecato

Ni a Ferrada

Ni la Butaca

Ni a Art Pepper

Ni a las Ventanas

Ni a Clara (de Fernando)

Ni al Profe Carvallo


Me niego.

Hay blogs que nunca dejaré de leer.




martes, diciembre 11, 2007

Mi Boricua

¡El corazón me dio un salto Boricua!
Fueron las primeras palabras que dije y que me crearon el peor de los malentendidos por los que he tenido que pasar en esta travesía de retóricas discordantes.
Por buscarte entre tantas entrelíneas y recónditos rincones de letras y ciclones míticos.
Porque pensé que eras tú, tú distante y lejano apareciendo y desapareciendo entre las letras juglares de tu Olimpo de San Juan, Mágico y recortado entre la niebla de aquella Isla de encanto.
Tu Isla de encanto, sabrás ahora que se ha vinculado tu tierra a mi sangre desde muchos años antes incluso que me propusiera abrir estas páginas, que me soñe sus atardeceres rojos entre los cantos de Menudo y mis primeros besos y romances.

"Te leeré siempre, siempre y siempre lo haré" fue una de las últimas cosas que te oí decirme entre los oleajes de mis tiempos y ese acento tuyo cantado entre sones de caribes remotos.
Y sé que es así, que de vez en cuando te asomas a estos rincones de tantas puertas y de tantas ventanas a aromarte de cerezos o simplemente a disfrutar de los embriagues de esta mesa servida cuando el agobio de tu rutina y la sintonía del recuerdo te conectan con esta frecuencia.

Sé que así es porque siempre quedan migajas repartidas por el suelo, indicios de la trova que sostiene estos hilos, los tuyos, los míos y cuanto más lejos más cerca y viceversa.
Es un poco la ley de la amistad lejana, esa de no poder tocarse los dedos y aún así poder adivinarse los sabores en los versos o en la prosa.

Hoy por hoy ya no te espero, más bien nunca lo hice porque la ley de las distancias me habla solo de certezas.
Hoy por hoy la vida bella me convida hasta reírme de mi sombra, a disfrutar de los vientres fecundos, a seguir escribiendo de distancias celestes y campos de amapolas.
Mas si un día te devuelves y aceptas el destino de ser lo que de verdad eres, un poeta pintado de colores, procura golpear tres veces para saber que de verdad eres tú quien viene (y no equivocarme de nuevo), para sentir que no te has callado el llanto ni el canto, para entenderte distante entretejiendo azares de idas y retornos y al ver tus versos callados poder decirte en lo cierto que mi corazón ha dado un brinco y un salto por encontrarte de nuevo ... mi boricua.

jueves, noviembre 15, 2007

La Letra

La primera vez que llegué a su página lo pensé:
"Si algún día llegamos a ser amigas le pediré una letra"
Yo la veía así, lejana y alta, muy alta, una princesa medieval montada en su torre con el mundo a sus pies, envuelta en fragores de viejas batallas, de cuando el mundo aún se debatía entre la magia de los dragones y el oscurantismo de una época labrada a fuego.

El día que le pedí la letra tenía el alma hecha cristales, se me habían roto los sueños y solo podía esperar un consuelo en la magia.
Entonces oí su voz: "Elisa de Cremona, Kiantei, desde Barcelona"
Entonces no solo sentí el soporte de tantas voces juntas recorriéndome los sueños y unidas en una sola cadena de hermanas, entonces también escuché su voz como la promesa de aquel consuelo ligado al milagro y a la magia:

"Si hoy puedo ayudarte, tú puedes pedirme lo que quieras, aunque esté tan lejos"
"Yo solo quiero una letra" - atiné a decir entre las lágrimas.
Una letra de las tuyas, no tengo un porqué ni un para qué, tan solo una letra hervida en el rescoldo de tu trazo de otros tiempos, con la aventura contada en el boceto y el ánimo de mil historias escritas y descritas en el prodigio mítico de un bosquejo.

"Hecho", me dijo, pero debes saber que no soy yo la artista, la que dibuja es mi hermana: Macarena.
Y Macarena me visitó, y en su visita encontró este rincón que le habló de duendes y bosques, que le habló de rincones escondidos y de campos acogedores, de una mesa amiga que recibe, de secretos entrelíneas, de furias y destellos, de Capullitos y Cicciolinos... de música de acordeones.
Y entonces dibujó.

Y el regalo llegó a mis manos.
Si lo publico hoy no es solo para dar gracias.
La Letra es el símbolo de lo que hemos llegado a ser tras la pantalla: Amigas.
Y yo, yo estoy felíz no solo de haber sido consolada por tan maravillosa letra, sino también por poder contar entre mis amigas con una auténtica Princesa Medieval.

sábado, octubre 20, 2007

Mandrágora


No me interesaba tener amigos virtuales, me interesaba escribir.
No me importaba lo que nadie pensara, si le gustaba o no lo que quería decir. Quería escribir, escribir, volarme en las letras, entregarme en instantes que se fueran hilando solos frente ala pantalla, frente a una hoja en blanco.
En Julio del 2005 no quería más amigos, con los que tenía me bastaba para ser felíz.
Hasta que empezaron a importarme...la Indian, la Pancha, Fernando...tantos otros.
Entonces llegaron ellas, ellas en bandada, ellas con pócimas mágicas, con alientos de ternura, ellas en cofradía, en hermandad, ellas para sostenerme y nutrirme, ellas hasta el fondo del corazón para hacerme sentir que sí, que las letras solas no valen la pena sino se sustentan en verdades, que a los treinta y tantos tener amigas es vital, es importante, es noble. Y yo las tengo.

Suelo escribir entrelíneas y sé que hoy solo ellas podrán entenderme, hoy, que el mundo se hila en hebras delicadas, en que los pensamientos y los sentimientos se atropellan. Parte uno, llegan otros cien, los planes cambian, los proyectos se duplican, se transforman.
Y la naturaleza amigas mías es sabia, hay que ser mujer solamente paras sentirlo en la piel.
Nada más que pensar, nada más que decir en los días en que el pensar se transforma en tortura y el escrbir en aliento, en que sus manos amorosas me acunan como nadie más lo ha hecho.
Días en que me sostengo en sus voces...Barcelona, La Serena, Concepción, Antofagasta, Munich... en una sola voz, en una sola lágrima, en un solo caminar.

Cuánto las quiero amigas.
Y ya verán que más temprano que tarde nos sentaremos a sonreír en la contemplación de su sonrisa, en el brindis amoroso y dulce, opiáceo y fértil de una copa de Mandrágora.

jueves, septiembre 27, 2007

Un beso del Paradiso

A la Alta magia de un Estridente Camaleón



Siempre estaba en el cine y soñando, aferrado a su butaca del Paradiso, los ojos entornados y la vista fija en la pantalla, maravillado, como si en ese solo ámbito de penumbras pudiese remontarse a mil sueños de nostalgias de los días más bellos del Burlesque y los años dorados de la Poesía y las letras.

Veía desfilar como en sueños a las más refulgentes divas de antaño, los galanes engominados se inclinaban en un saludo reverente ante su magia, Clark Gable, Marlon Brando, Gregory Peck, Cary Grant, el mítico Tyrone Power y las diosas de rubios cabellos le enviaban sus besos carmesís, Carole Lombard, la bella Pier Angeli, Kim Novak, Esther Williams, Natalie Wood y hasta Audrey Hepburn le invitaba a desayunar en Tiffany.
Lo conocí una tarde al borde de un abismo.
No estaba en la tarea de comprender idioma alguno sino más bien se había entregado al ejercicio de sentir sucumbiendo al milagro y a la magia.

“Soy un hombre de poca importancia”
Me dijo un día entre destellos de hojarascas y caricias de luna.
Soy un hombre de nuevos caminos, días, puertas, vuelos, colinas, senderos, campanas, mareas, muelles, girasoles, ramas, huellas temblorosas de tigres y sueños…
Soy felíz, escribiré versos apoyado en un declive del cielo y los pájaros migratorios me traerán los saludos de todos los poetas del mundo”
Pero no le creí.
Y no le creí porque ni él mismo ha podido darse cuenta de la importancia que tiene en el mundo del milagro.

Por él supe la historia de la creación de los conejos entre piedras doradas y copos resplandecientes, también aquella de los zapatos de cuyo interior fluía una música extraña y celeste.
Supe entre mesías y paraísos artificiales a través de su mirada la historia del anciano que regalaba a los niños ojos de vidrio para soñar, recibí de sus dedos el murmullo sonoro de la negrita marroquí que había perdido las alas, me contó entre susurros la danza del sol de tribus remotas y tejió en el largo de mis cabellos la historia jamás contada del origen de todos los resplandores.

Mi gran amigo.
Le vi enfilar raudo hasta perderle de vista aquella tarde del Forestal entre libros y prados verdes con sus inolvidables compinches bajo el brazo... Azorín, Cervantes, Quasimodo, Kavafis, Pizarnik,Homero, Barquero, Teillier, Machado, Miller, Anais Nin, Carpentier, Cárdenas... el maravilloso Cárdenas que un día cualquiera decidió morir entre versos.
A mi gran amigo, mago, hado itinerante y poseedor de la alta magia de un perfecto y estridente camaleón.
Mentecato muso de destellos, arlequín de rutilantes colores estremecido con el viento del océano... a usted estas humildes letras tejidas entre sus ires y mis venires, un homenaje, muy merecido y un beso desde la butaca del Paradiso.

martes, agosto 07, 2007

Mujeres, Chilenas y de 30 (y tantos)


Como en el colegio, cuando armábamos patotas y nos ibamos todas juntas al Fans Club de Menudo (donde tuve la dicha de ser la gloriosa vicepresidenta) y nos sabíamos las coreografías y nos vestíamos a la última moda, con poleras de colores vistosos, chasquillas paradas y pantalones amasados....

Como en el colegio cuando en plena adolescencia de una en una llegábamos con lagrimones a contarnos las primeras penas de amor, el primer pololo, la primera regla, el primer beso...

Como en el colegio, en el recreo cuando nos convidábamos las colaciones, nos prestábamos la malla para la gimnasia, la Frutillita Maravillosa de Avon o los cassettes de Flashdance.

Como esos años en que nos copiábamos en las pruebas, nos apoyábamos unas a otras, nos moríamos de envidia de las más lindas y así y todo seguíamos siendo amigas.

Y esos años quedaron atrás, atrás con la amistad desinteresada, atrás porque ahora esas lejanas niñas del colegio son madres, profesionales y están lejos, muy lejos... Hasta ahora.
Y si de algo ha servido este mundo blog es para reencontrarse con la historia y revivir emociones.
Y estas Mujeres chilenas de 30 me han traído de vuelta los mejores años del colegio.

Cómo no recordar esos años al sentir día a día, a cada rato esa sonrisa contagiosa de tanta cómplice desbordante de alegría, cómo no emocionarse con las fotos maravillosas de una niña preciosa que crece dentro de un vientre, cómo no sentirse honrada de recibir entre las manos el tesoro de un testimonio que quedará grabado a fuego en esta historia de compañerismo y amistades locas, de candidaturas que no han sido otra cosa más que la excusa para inventarnos un cariño que crece día a día.

No todos pueden entenderlo, claro.
No es fácil una amistad en grupo...dicen
Las encontré o me encontraron, que más da... a algunas ni siquiera las he leído en profundidad pero día a día vamos dando pasos y bueno, no siempre se puede fingir ser otro cuando uno escribe y compromete la vida en la palabra y por esa razón es que se hace más fácil transparentar el corazón.

Me tienen emocionada estas chicas, son puro fuego, alegría, vida a torrentes, poesía, pura materia prima de este Chile con historia de Mujeres aguerridas, hechas a fuego, sudor y lágrimas, mujeres hechas así mismas, madres, esposas, trabajadores.
Mujeres chilenas, en la maravillosa plenitud de los Treinta y tantos.

www.mujereschilenasde30.blogspot.com

martes, junio 05, 2007

Anónima en tu Paz

El no sabe que lo leo, que lo leo hace mucho tiempo, casi dos años, porque tampoco jamás nunca le he dejado un comentario, es decir, jamás nunca con mi nombre porque tampoco quiero que llegue a este sitio.
Me da vergüenza, lo admito, y me da vergüenza porque jamás ni en mil años podría escribir a su altura, me da porque en más de una ocasión he usurpado sus letras para guarecerme en su inspiración y poder llenarme de esa espuma suya que ni idea tiene de cuanto me eleva.
Es uno de los pocos blogs de todos los que conozco (y vaya que conozco) que siento que me corta en cuchillos, que no tiene mayores pretensiones que entregarse a las letras, él no visita y jamás he visto un comentario suyo en ninguna parte.
Hasta se diría que escribe solo para él... y para mi, claro, aunque él ni lo sepa.
Poeta paceño de planicies oscuras, de versos remotos cantados y contados en el ritmo vertiginoso de mis tiempos, no acertarás jamás a imaginarte que de Bolivia atraviesan mi corazón tus letras de cóndor altiplánico para beberme en la oscuridad...
Lo último que leí en su página es que está viajando a Santiago y la emoción se me desbordó por los cuatro costados (¿tengo cuatro?), es como encontrarse al fin con ese viejo ídolo que nos ha hecho soñar a destiempo ilusiones en sintonía fina.
Vienes y te escribo, me contestas raudo y veloz que estarás en Chile hasta el 17 de Junio, te llamo y una voz al otro lado me habla al fin de tu acento cantadito en compaces paceños.
¿Un café? pues claro, faltaba más, si al fin somos dos viejos conocidos, yo de tus letras feroces arrebatándome los sentidos y tú de esta anónima delirante que jamás te entregará este nombre de animaciones nostálgicas declamando versos en tantos lugares.
Luego partirás a tu ciudad pequeña al otro lado de la cordillera para seguir rodeándote de esa tinta nocturna que tanto te sienta y de la maestría de cada crónica que me roba el aliento y yo... Yo perpetuaré mi estadía en este rincón escondido en algún bosque perdido de invierno para seguir llenándote los renglones de página negra con mis ojos de ámbar curioso, con el sutil saludo de mi anonimato de viento fugaz.
Bienvenido a esta ciudad ya huérfana de poesía contestataria que ya no bebe utopías, a este rincón de nostalgias escondidas en el fragor de una lucha ya demasiado olvidada, bienvenido a estas letras que jamás conocerás, bienvenido a mi alma donde hace ya tanto tiempo tus letras perfectas y cotidianas han decidido quedarse a alojar.

lunes, enero 15, 2007

Aplausos a una Blogstar


Cuando una estrella sale por última vez al escenario las luces se encienden, el telón brilla levantado bajo los mil focos que la iluminan, el público se pone de pie en un aplauso único e incontenible, en un aplauso de entrega y gratitud ante la belleza de su arte.
La estrella recibe su ramo de flores y lanza besos a la platea y a lo más alto del teatro, se inclina reverente, el telón se cierra y la estrella desaparece dejándonos en la piel la incontenible alegría de tanto tiempo que quedará en la memoria.
Flaca, lo cerraste. Y bien por ti pues has puesto fin a una etapa, esa que te trae de vuelta con vientos frescos de tu norte polar hasta nuestro Chile cargado de sol y poesías nuevas, te trae de vuelta a nuestros brazos, a nuestros campos de trigo (qué locura no?) al abrazo cercano, a los desafíos nuevos.
Mujer india, Indianguman, la que no sabes escribir bonito y sin embargo contagias de poesía cada sitio que pisas. Claro, estando acá ya no eres una Indian Woman, eres nuestra, así, simple y sencillamente... y eso me alegra.
En la tierra de los girasoles y las amapolas, en la tierra tuya donde podemos juntas abrir acaso mil páginas más para contarnos las historias de tantos sitios de adentro y de afuera nos hemos de volver a encontrar para seguir tejiendo las historias que nos seguirán viendo reír y llorar.
Estoy contenta por eso.
Bienvenida a la realidad.

martes, enero 02, 2007

Amigos



Hacía rato que no lo pasaba tan bien en una celebración de año nuevo, hacía rato que la noche no se me hacía tan corta, que no veía salir el sol y las estrellas desaparecer, hacía rato que no veía a mis amigos juntos, a todos juntos ni nos abrazábamos con tanto cariño, ni les veía derramar lágrimas de alegría ni cantar a coro con las peores voces que jamás he oído.
Hacía rato que no veía a mis amigos con los ojos con los que los vi esa noche, la última noche del año, con los ojos de todo el cariño amontonado, recogido y tejido en más de veinte años de sincera amistad.
Por Dios, no había reparado en cuanto los quiero, en cuanto los he querido toda mi vida, cuánto han influido para que mi propia vida sea una vida felíz, cuánto nos hemos acompañado en tantos momentos malos y en tantos otros cientos de momentos felices.
Y me pareció verlos aquella noche como los veía en aquellos años en que nos conocimos, en los años de las peñas y de la pastoral, de las protestas y la música de los ochenta, al Iván con su guitarra, a la flaca con su jumper, al Toño con su look punky, al Chago y al Marcelo como hermanos mayores guiándonos en los años duros de nuestra juventud donde solo contábamos con nosotros mismos para salir adelante, para romper círculos, para lograr que cada una de nuestras vidas valiera la pena.
Y lo conseguimos solos, porque fuimos de esa generación que no pudo contar con sus padres para ello. Nos teníamos nada más que los unos a los otros y a pesar de los casamientos, las distancias y los nacimientos de los hijos seguimos estando juntos hasta el día de hoy.
Los vi algo viejos, han pasado los años y se nota, ellos entrados en canas y aún manteniéndose tan guapos como siempre lo han sido, con esa fuerza de hombres que la vida les ha dado, con la sonrisa serena, con el espíritu vivo, con las ganas de seguir adelante.
Ellas están hermosas, tal vez han ganado un par de kilos en estos años de familia y de vida acelerada pero siguen siendo las mismas niñas de antes, seduciendo el día a día, sosteniendo sus familias, adelantándose al futuro.
Son mi tesoro y cuánto me alegro de haberlo sabido cuidar y conservar hasta hoy.
Nunca me había querido convencer de la importancia de esta familia que escogemos, de la veracidad de la amistad sincera, del poder que un gran amigo conservado por años tiene sobre nuestras propias vidas.
Será un hermoso 2007, estoy segura de ello, porque he comenzado este año con el abrazo más hermoso que he cultivado por tantos años: el abrazo de mis amigos.

A Santiago e Isabel
Aquiles y Myriam
Marcelo y Adela
Gloria Y Lucho
Iván y Brenda
y Rodrigo

viernes, diciembre 22, 2006

Oro, Incienzo y Mirra


Regalos, regalos y más regalos...
Me gusta regalar, me gusta el rito que comienza en la cercanía de la fecha y la preocupación por quien va a recibirlo, me gusta la sensación ansiosa de ver los ojos en el momento de recibirlo, el destello en la mirada, la coloración brillante de la sonrisa, el abrazo cariñoso, el beso emocionado. Me gusta lo que lo precede en cada proceso, la intencionalidad, el cariño y el bello final del regalo ofrecido.
No es cualquier cosa, es más que enfrascarse en los calores de las fechas, en los apremios del tiempo, en la escasez del dinero.
Navidad no es tiempo de agitarse en compras vanas de último minuto ni endeudarse por el siguiente año completo.
Navidad es darse uno mismo con todo el calor generado durante el año, con el cariño guardado en 4 estaciones, con el peso de la vida que nos cansa en cada jornada y aún así sobrevivir, darse, darse de corazón en la simpleza de un regalo entregado con amor...la foto vieja de la abuela encontrada en un cajón que ahora con la maravilla del photoshop podemos restaurar, ampliar y enmarcar, el tazón con dulces, la bolsa de galletas, un poema... cualquier cosa puede ser valiosa porque lleva en sí el valor del cariño de quien la da.
Y , pues, cuando hacemos de esto un problema cualquier regalo por bello y caro perderá en sí su valor.

Deseo para ustedes una muy Felíz Navidad amigos míos.... muy probablemente no vuelva a escribir sino hasta Enero, reciban entonces mi cariño y mi abrazo de buenos deseos.
Felicidades a todos, musas, poetas, arlequines y juglares de mis días y mis tardes, no tengo más regalos para ustedes que los que ya les he ofrecido en mis páginas y en mis versos.
No hay ni habrá para mi regalo más grande que tenerlos de amigos durante ya tanto tiempo.

Besos Mentecato...que iluminas mi corazón cada vez que sé de ti.
Besos Pappardella...que vives en mis sueños.
Besos Maestro Fernando....que solo en sus versos puedo aprender a volar.
Besos Indianguman, amiga y compañera de tantas jornadas.
Besos Pancha ...que tu sonrisa es fuerza para mi.
Besos Pinkerton...poeta escondido entre sueños largos.
Besos Laurita... tan cerca aún más allá de la cordillera
Besos a ti mi boricua lejano que prometiste leerme siempre y por tanto sé que siempre estás.

Besos a todos amigos míos, regalen, regalen todo de sí sin esperar regalos a cambio que se les devolverá siempre y más en destellos inmortales de un inmenso e infinito amor.

¡ Felíz Navidad!

jueves, octubre 26, 2006

Fer...

Tiene que ver con la nostalgia amigo, yo creo que es solo eso, tiene que ver con una época de nuestras vidas, mala, buena, quién puede decirlo, pero una época linda de plena pubertad, de esas épocas en que los sentidos comenzaron a latir con más fuerza y las emociones se dieron al fin permiso para salir fuera, yo creo que es eso.
Me acuerdo que por esos años recién empezaba a mirar a los chicos con ojos algo más felinos, y cuando me miraba al espejo la visión de mis caderas más anchas y de mis pechos floreciendo me producía incontables sensaciones, claro, tenía 13 años y el mundo entero comenzó a tomar tonalidades diferentes, brillantes a los ojos, olorosas al olfato, dulces al gusto, tibias al tacto, armoniosas al oído...en fin, tan bellas.
Fueron los años en que cantaba las primeras canciones de Miguel Bosé y moría de amor por Menudo, los años en que comencé a florecer, los años en que publiqué un aviso en una revista para tener amigos y entre tantos que me escribieron apareciste tú.
Y las cartas demoraban porque solo había correo, de esos con estampillas pegadas con la lengua, de esos que llegaban después de una semana o dos y en donde la imagen del cartero en su bicicleta era casi como la de una aparición divina, como un ángel que bajaba del cielo, que traía milagro y magia y buenas noticias, las noticias de tu tierra, de tus cosas, de tu distancia.
Y bueno, la vida siguió su curso y los intereses fueron cambiando, al fin y al cabo tú estabas lejos, en otro país y yo acá en el mío empezando una vida de cosas más importantes.
Y solo quedó el recuerdo.
Han pasado más de 20 años, 23 para ser exactos y nunca más supe de ti. Hasta ahora y gracias a este blog.
Muchas satisfacciones me ha dado la casa del castor pero sin duda alguna hallarte ha sido una de las más maravillosas por lo improbable, por lo inesperada, por lo lejana.
Y fue gracias a un hada, ya sabes, tenemos tantos años en desventaja que debes empezar a enterarte que creo mucho en las hadas, que hasta las he visto, que me rondan, me iluminan, se me aparecen y de vez en cuando me traen regalos y sorpresas, como volver a encontrarte.
Sabes de quien hablo Fer, porque esta hada nuestra canta y tiene una voz maravillosa que atraviesa islas y mares desde su República Dominicana a mi Santiago de Chile y brinca entusiasta con su gentil gracia hasta tu Ibiza lejana, hay que ver como brilla y como vuela, hay que ver cuanto tengo para agradecerle.
Eso es todo, por ahora, porque esta historia vuelve a comenzar, al menos es lo que espero. Y abrazando esa nostalgia es que te recibo con los brazos abiertos.
Esta es una carta más que un post, supongo, porque tenía ganas, muchas ganas de abrazarte en público en este escenario que logró reunirnos y felíz como estoy de contarle al mundo que mi amigo Fer, mi principito uruguayo, al fin ha vuelto


lunes, julio 03, 2006

Adiós Flaco

-Tú escribís súper bien-
Me dijo el flaco Cristian cuando le fui a dar mi abrazo a su oficina después de recibir su mail donde anunciaba que renunciaba después de 4 años trabajando acá.
Con el flaco entramos juntos y nunca hemos tenido mucho feeling.
-Hola flaco, que tal estás?- Buen día flaco, ¿Cómo está tú bebé?-o- ¿Eh, todo bien flaco?
Y si, todo bien, gracias por preguntar.
Cordialidad, así podría definir nuestra relación laboral, de cordialidad.
Nunca grandes dramas, nunca atados ni cahuines, un par de encontrones nada mayores ni que merezcan ser recordados, mucha cordialidad...y eso.
Lo que pasaba con el flaco es que es terriblemente espiritual, se encierra en si mismo más que por habitualidad por estilo de vida.
Papá soltero, buena facha, amante de su hija, periodista de la Católica, trabajador, tremendamente católico, autoexigente, en fin, un buen cabro.
A veces su espiritualidad me chocaba - Cómo tanto - decía yo, a veces me lo encontraba sólo en la capilla con una vela encendida y orando con los ojos cerrados.
Al principio siempre me cuestioné que no fuera más que una pose, el flaco es mino y más que mal a las niñas les atraen los tipos, digamos, distintos.
Pero no, no era pose, el flaco ES así, y siempre evitaba con él ciertos temas, muy especialmente cuando se trataban de fe.
–Esta lata no me la banco- me decía a mi misma, y me escabullía olímpicamente a todo lo que pudiera oler a eso.
Yo no cachaba que el flaco me leía y no cachaba porque no le he dado la dirección de mi blog prácticamente a nadie acá en el trabajo.
Bueno sí, al Luchito, pero al Luchito porque es lindo y me miraba con esos ojazos verdes de sultán satisfecho y me decía con voz de Clark Gable: ¿Qué escribes? Y yo la muy...me sumergía en la verdura de su ojos y le exhalaba con una sonrisa y las pestañas flameantes: “Mi blog”, y el Luchito respondiendo a la coquetería me lanzaba: ¿Y puedo leerlo?
Claro, ésta es mi dirección. Y yo que había jurado jamás transigir ante nadie de este trabajo me sorprendía ingenuamente entregándole la dirección de uno de mis más preciados tesoros al famoso Luchito.
Error, porque el Luchito es el asistente del flaco y son tremendos amigos también.
Fue por esos días que el flaco comenzó a leerme sin que yo me enterara sino hasta mucho tiempo después.
Pero esta vez fue distinto, el flaco se va para siempre en busca de desafíos nuevos y estimulantes para su carrera, se va para crecer y surgir y me subió una pena rara, como de esas penas que uno no sabe que le pueden salir del alma porque nunca has llegado a notar como crece el cariño por alguien sino hasta que lo pierdes.
Y en el abrazo que le di al flaco sentí su cariño también y el feeling que siempre pensé que no hubo se fue al diablo porque fuimos como dos hermanos chicos que viven juntos tanto tiempo y que igual nunca se dicen cuanto se quieren y hubo eso, más que feeling, un gran cariño.
Fue entonces cuando se tomó la libertad de darme un consejo, esos de los que solía arrancarme, esos de la índole espiritual, pero como no tenía escapatoria porque estábamos solos y yo fui a eso, a conversar, me largó:
“Te sugiero que siempre escribas desde la felicidad, desde Dios, aún mirando los problemas de la gente, la miseria humana y los dolores, hazlo siempre desde el lado de Dios y no del otro”
Y el clic fue inmediato, como si me sacaran los lentes oscuros y pudiera ver de nuevo el mundo en toda la amplitud de sus colores.
Algunos saben, he estado realmente mal toda la primera mitad de este año, por varias cosas, temas de vida y tonteras inventadas que se han confabulado en mi contra. He conocido demonios que ni siquiera pensé que existían en mí, sentimientos atroces y confusos, he conocido personas, brujas y diablos que han logrado sacar lo peor de mi, gente con la que no quisiera volver a vincularme nunca más en mi vida pero ahí están, en el mundo, y me los puedo volver a encontrar en cualquier minuto.
Y como mi decreto es comprometer la vida en la palabra escrita no he hecho más que escribir sobre ello. Y no me gusta. NO quiero más. Quiero zafarme y a veces siento que no puedo, que son como droga y que me absorben pero que sigo y seguiré intentándolo, reencontrarme con lo que era y lo que creo que aún soy, una tonta buena, tontabuena llena de alegría y energía positiva y sensibilidad, una tontabuena que cree en la gente, en el cariño desinteresado, en las conexiones más allá de las lógicas humanas, una tontabuena que no entiende (porque debe ser muy tonta) como diablos se puede entregar tanto cariño a alguien que solo es capaz de devolver agresividad y mala onda.
Y no, ya no quiero más.
El flaco me miró a los ojos, pero a los ojos del alma con lo que me dijo, como si hubiese percibido todo esto. El flaco es limpio de adentro y yo quisiera ser como él.
Y escribir del lado de Dios es un poco eso, a eso se refiere, a la alianza con las cosas buenas, con las buenas intenciones, la gratitud, la esperanza, el amor, la confianza, la paz, la amistad, y este mundo blog también está lleno de gente de este tipo, mis amigos más queridos. Y no solo de los otros.
Lo vamos a intentar flaco, será mi desafío y mi promesa.
Que te vaya bien loco lindo en todo lo que emprendas (sé que me sigues leyendo), te abrazo como hoy y a la distancia cuando la perspectiva del tiempo ya no nos tenga más juntos.
Me miraste a los ojos y te lo agradezco.
Suerte amigo, te quiero caleta.

jueves, enero 19, 2006

¡Tremendo Despiste!


Últimamente he tenido el enorme placer de conocer en persona a algunos amigos bloggers.
Y como tengo una capacidad de asombro increíble que casi raya en lo patológico me sobreviene una especie de éxtasis de emoción casi como si se tratara de archifamosos de la farándula.
Me pasó con mi muy estimado amigo el señor Cuervo y con mi muy querida Indianguman que se vino arrancando del frío que le regalaba poesía para caer por un período corto en nuestros hormigones capitalinos en medio del calor de este verano donde me recibió con sus brazos abiertos y una enorme y deliciosa fuente de frutas frescas.
Y bueno, ayer tuve el gustazo enorme de conocer al fin a mi tremenda amiga Eternamente Despistada, que para mi mucho asombro le hace en gran medida digno honor a su nombre.
Llegó con Vicente en una barriga de casi 5 meses y tuve que acercarme yo a su encuentro al lugar donde estaba para preguntarle su nombre porque ni pensaba en buscarme.
Todo lo que diré de ahora en adelante será necesario multiplicarlo por dos:
Tremenda mujer. simpática, adorable, linda, genial conversadora, comprensiva y dulce.
Casi tres horas duró el encuentro donde no hubo un solo momento de respiro, hablamos mil cosas sin parar,
ella bebió agua, yo un jugo, ella un té, yo otro jugo, y así, en charla interminable como si nos hubiesemos conocido una vida entera, nos hubieran separado otra y nos reencontraramos en ésta.
Los minutos volaron y las horas se hicieron humo.
Por ahí una vez el Gato Félix reflexionaba sobre los bloggers, decía que le daba la impresión de que no existieran, que no fuesen humanos de carne y hueso, algo así como entes de algún tipo de ectoplasma distribuidos en la blogósfera y que no existieran sino ahí, sin rostros ni formas concretas hasta que se encontró con uno de ellos allí en medio de las calles de Nueva York donde ahora vive.
A mi me sucedía algo similar, solo que ya tengo la alegría de haberle visto la sonrisa al menos a tres de ellos y espero que vengan muchos más.
Y si, son humanos, de carne y hueso, y yo los he tocado y abrazado, como ayer, con la alegría enorme que me dejó esta tremenda mujer, genial, maravillosa y eternamente despistada.

jueves, noviembre 03, 2005

"La Jose"


La flaca trabajaba conmigo, alcanzó a estar un año, creo.
Costó contratarla porque buscaban a alguien realmente idóneo para un cargo tan importante.
La Jose es teóloga de la Católica, teóloga de las bakanes,
con honores y todo eso, con barreras superadas,
con argumentos sólidos, con camino recorrido.
Le tenía algo de susto cuando llegó, era como tan dominada en su ámbito, había viajado por la India sufriendo las penas negras de la miseria de Nueva Dheli, entre ratas y bichos pestilentes del Ganges,
pero la flaca se ganó todo mi cariño de una, todo mi cariño y mi admiración también.
La flaca es de ese tipo de gente que te dan ganas de tenerlas cómodas y contentas siempre, para que no se te vayan nunca del lado.
Sin embargo, por más linda que esta pega sea, es un apostolado, y un apostolado que por definición exige sacrificios que a veces superan la lógica.
Cuando uno tiene familia y raíz y responsabilidades, aperra, no queda otra,
y te bancas los sacrificios y rindes más del cien por ciento si es necesario.
Pero la flaca era un espíritu libre e inquieto y sin amarras, era del viento, igual que su marido, el Edo.
El Edo trabajaba en Sonda (tamaña empresa donde también tengo a algunos buenos amigos), buena pega, buen sueldo, en fin, tranquilidad.
Un día la Jose y el Edo decidieron partir, dejar atrás responsabilidades, escritorios, procesos teológicos, carpetas y marchar...
Y dejaron todo por seguir sus sueños, por volar, por perseguir a la vida.
Partieron juntos en pleno invierno santiaguino a conquistar los paraísos brasileños, a sacar fotos, a tentar negocios, a abrirse paso en la vida, sin maletas, sin raíces, sin más razones que sus sueños.
No es mucho lo que tengo que decir de ellos, han hecho oídos sordos a mucha crítica,
han sorteado obstáculos en un comienzo que no esperaban, y están dichosos, bronceados los muy malditos, disfrutando los atardeceres del Atlántico, la caipiriña y las arenas doradas de la América negra.
Dejaron todo para perseguir sus sueños y son felices, me consta que lo son.
Es una envidia del alma, de lo más profundo de mi ser, esa envidia que brota como cascada portentosa de no atreverse a imitarlos, de no poder dejar tirado el mundo entero detrás y partir a vivir lo soñado de una vez y por todas.
Claro que ahí tendría que empezar a enumerar que es lo soñado y cuando pienso...
en realidad la vida que tengo es lo que siempre soñé...y me consuelo.
Me das felicidad flaca, felicidad que estés contenta, alegría verte bien
(bueno, hoy vino a verme y por eso me inspiré).
Lo más probable es que si yo hubiese tenido tu tiempo, tu garra, tu marido (es una forma de decir),
tu resolución, tus ganas y tu entereza para partir así, de ese modo, ta valientemente...
Lo más probable...
Es que no lo hubiese hecho,
tenlo por seguro.