
Como en el colegio cuando en plena adolescencia de una en una llegábamos con lagrimones a contarnos las primeras penas de amor, el primer pololo, la primera regla, el primer beso...
Como en el colegio, en el recreo cuando nos convidábamos las colaciones, nos prestábamos la malla para la gimnasia, la Frutillita Maravillosa de Avon o los cassettes de Flashdance.
Como esos años en que nos copiábamos en las pruebas, nos apoyábamos unas a otras, nos moríamos de envidia de las más lindas y así y todo seguíamos siendo amigas.
Y esos años quedaron atrás, atrás con la amistad desinteresada, atrás porque ahora esas lejanas niñas del colegio son madres, profesionales y están lejos, muy lejos... Hasta ahora.
Y si de algo ha servido este mundo blog es para reencontrarse con la historia y revivir emociones.
Y estas Mujeres chilenas de 30 me han traído de vuelta los mejores años del colegio.
Cómo no recordar esos años al sentir día a día, a cada rato esa sonrisa contagiosa de tanta cómplice desbordante de alegría, cómo no emocionarse con las fotos maravillosas de una niña preciosa que crece dentro de un vientre, cómo no sentirse honrada de recibir entre las manos el tesoro de un testimonio que quedará grabado a fuego en esta historia de compañerismo y amistades locas, de candidaturas que no han sido otra cosa más que la excusa para inventarnos un cariño que crece día a día.
No todos pueden entenderlo, claro.
No es fácil una amistad en grupo...dicen
Las encontré o me encontraron, que más da... a algunas ni siquiera las he leído en profundidad pero día a día vamos dando pasos y bueno, no siempre se puede fingir ser otro cuando uno escribe y compromete la vida en la palabra y por esa razón es que se hace más fácil transparentar el corazón.
Me tienen emocionada estas chicas, son puro fuego, alegría, vida a torrentes, poesía, pura materia prima de este Chile con historia de Mujeres aguerridas, hechas a fuego, sudor y lágrimas, mujeres hechas así mismas, madres, esposas, trabajadores.
Mujeres chilenas, en la maravillosa plenitud de los Treinta y tantos.
www.mujereschilenasde30.blogspot.com








