
Con mi hermana chica, la Valentina (Ilustrísima escritora Puta Asesina) tenemos un juego a la hora de aburrirnos:
Escogemos un transeúnte común y le sacamos un perfil socio-cultural:
"Ese es Garrero"
"Le gusta el Sound"
"Trabaja de vendedor en una Ferretería"
"Le escribe poemas a las pololas"
"Los papás son canutos pero él no porque cuando chico lo obligaban a ir al culto y no le gustaba"
Y así sucesivamente hasta terminar muertas de la risa.
En esa misma lógica analicé a la Naty en plena "acción"
Y no le vi cara de enamorada ni le vi cara de lujuriosa.
La Naty se moría de la risa y el "beneficiado" también.
Lo mismo el novel camarógrafo.
Se me figuró los viejos tiempos, los tiempos antiguos cuando los escolares se arrancaban a la vuelta del colegio a fumarse un cigarro a escondidas o a tomarse su vinito en caja camuflado.
Ya en mis tiempos de colegio la misma estrategia era para armar un cigarrito más potente o agarrarse a besos a escondidas.
Son los tiempos, tiempos en que nada me extraña ver cada mañana frente a mi ventana de la plaza Santa Ana a las chicas del Liceo femenino extender sus delantales en el pasto y entregarse a amores frenéticos entre chicas.
Heterocuriosos, homocuriosos, sexocuriosos.
La Naty tiene 14 años.
14 años en los que en resumen en la Tele no ha parado de ver las noches sexuales del 11, las chicas de Mekano con sus exuberantes humanidades al ritmo de sones vertiginosos, a Fabricio dorado al sol, a las Lulis (la criolla y la otra) exitando a medio Chile, sexo a la mano, sexo candente, sexo en verano, sexo a la vista, sexo, sexo, sexo...el mejor gancho comercial.
¿Quién osa echarle la culpa a la Naty?
A lo más les sacaría un perfil socio cultural al par de padres que tiene porque de que algo pasa ahí... algo pasa.
A lo más la culpa la tiene el mala leche que subió el video a Internet.
No la Naty.
Y no es porque no sepa lo que hace, lo sabe, y vaya que lo sabe.
Pero bueno.
Atentos a estas luces, atentos los que tenemos hijos bailando a esos ritmos, dorándose en brillantes y sensuales ofertas visuales y tan pero tan accesibles.
Ojo Naty con quien te juntas, Wena Naty porque aprendiste la lección (no me cabe duda), Wena Naty porque diste que hablar y ver las caras de horrorizados a los mismos hipócritas de siempre. Wena Naty porque ahora muchos padres tendrán que aplicar sabiduría de tiempos modernos en la crianza de sus hijos, tiempos modernos que cada día que pasa dejan de serlo para aventurarnos a nuevas y excitantes ofertas.
Feliz vida pequeña, todavía te faltan muchas cosas realmente buenas que sí vale la pena probar.






