viernes, octubre 02, 2009

Drag Queen





Nadie entendió nunca a esta criatura de fábula en la penumbra del mundo
Como si desapareciera de día y se encendiera de noche bañada de tormentos, balanceando sus angustias de amores desquiciados en la melancolía del ron.
Nadie entendió nunca el destello de su sonrisa de ave nocturna revestida de diosa, comprando con su breve pena el abismo de su alma, escondiendo por las noches el encanto viril de afeminada naturaleza del que se compadecía de día.
Había un cierto dolor en cada muestra suya de locura, en la sonrisa que dibujaba cada noche de carmín para contarle al mundo, en el disfraz de reina soñada, todas las ventajas ganadas al tiempo para no darle la posibilidad al llanto, soñando en cada paso el camino de su historia aspirada de violencia y condensada de todos los dolores del mundo.

Era la reina del cabaret, la que sobrevivía apenas en el deslumbre de sus lentejuelas hasta la noche en que le vio y abriéndose paso entre el humo y el perfume barato concentró su mirada en la mirada del hombre que la dejo sin aliento y asì, durante largo rato y sin saber por qué, sostuvo esa mirada, la sostuvo ilusa, como si no aventurara la hipocresía de su desdén, como si no estuviera ya acostumbrada a los caprichos de la noche.
Y sedienta de amor creyó en sus labios, le acaricio la sonrisa con sus dedos largos acostumbrados a la oscuridad y a las tinieblas y en el aroma trasnochado percibió la promesa del amor largamente esperado.

Puso orden a su mansarda de puerto, a su sucucho pobre sofocando el aire de su perfume ardiente, recogió las ropas puestas a secar en el cordel que atravesaba la habitación con el sigilo y la rapidez asombrosa de quien se ve intimidada por la propia miseria de su bruma, arregló sus cabellos, sus uñas y sus labios, e iluminó sus ojos de perra en celo casi con tanto esmero como lo hacía por las noches, se llenó de collares y pulseras y se sentó a esperarle en la ventana, sorbiendo su vino, sonriendo en la apuesta de su penumbra íntima, tejiendo futuros, atrincherada contra el destino y la vista fija en el horizonte.

Y mientras esperaba comenzó a escribir, a derramar versos como presagio y conjuro de su existencia, porque escribir era la sola calma que le ganaba a la angustia, luchando contra las horas para no derrotar en la espera el sueño nunca olvidado por años en su corazón.
Y continuó esperando ya sin saber por qué, aunque las horas pasaron y los días se contaminaron de ansiedad, porque le ilusionaba, porque veía en la espera del amor soñado el palpitante llamado a barrer con la suciedad de tantas noches de amoríos siniestros, de sueños de princesa al fin rescatada de su torre, de su existencia de pobre travesti concebido por las heces de su estirpe.

Nadie entendió nunca a esta criatura de fábula en la penumbra del mundo viviendo en el equívoco la tarde de mil esperas sin recompensa cuando decidió nunca mas volver a maquillarse, porque ya no cabía el color en los tintes desgastados de la mueca de su máscara ni el dolor atragantado que le trancaba la sangre.
Nadie entendió nunca a esta criatura de fábula en la penumbra del mundo hasta el final del crepúsculo fragoroso, con la paciencia devastada y el alma hecha pedazos y aferrándose a los recuerdos como última ofrenda antes de rodar hacia el abismo encendió un cigarrillo y suspiró.

lunes, septiembre 07, 2009

Es algo que ocurre a diario...

" Y cuando te hayas consolado (siempre se encuentra consuelo) estarás felíz de haberme conocido. Seré para ti único en el mundo...serás para mi único en el mundo..."
(El Principito)

Despídete de tu hermano con un beso y un abrazo, le dije al Claudio cuando su hermano menor se iba a trabajar- Uno nunca sabe si será la última vez que se vea. Y uno debe despedirse, siempre y cada vez además de recibir el nuevo día dejando todo lo malo en el día anterior, como pasado.
Eso pienso, pienso en la muerte a cada segundo no como la presencia del mal sino como en una acompañante de la vida.
Pienso en el infortunio y la fatalidad como aquello presente y latente no como una amenaza constante a la paz sino como una probabilidad a la que debemos someternos y aceptar.
Pienso en la fragilidad de la vida del mismo modo en que pienso en su belleza y en cuánto vale la pena estrujarle el jugo de cada segundo. No pienso la vida como el tránsito inevitable a la muerte.
Más bien pienso la muerte como hermana de la vida, como coronación a su trascendencia. Y eso quiero internalizarlo.
Y lucho por ello para poder poner en práctica estos pensamientos cuando me toque enfrentarla.

¿Qué es la muerte?
Es algo que ocurre a diario.
Y es una pena que en nuestra cultura no sea sinónimo más que de desastre y tristeza cuando en otras culturas es celebrada, respetada y venerada.
Yo espero que todos los que han sufrido la pérdida de un ser querido puedan sentir en el corazón que tras una muerte todo cobra un nuevo sentido, que cada minuto vivido junto a la persona amada que ha partido sea el combustible que nos alcance para vivir mil vidas nuevas.
Hoy quiero dedicar estas líneas en un abrazo especial a un muy querido amigo.
Te acompaño, como siempre y cada día, en un abrazo compañero.

martes, septiembre 01, 2009

Al niño que fuiste

"Si todas estas excusas no fueran suficientes,
quiero dedicar este libro
al niño que esta persona mayor fue en otro tiempo..."
(El Principito)

A veces los recuerdos son tan vivos que parece que voy a volver a ellos. Que en cualquier momento voy a estar de nuevo con mi par de chapes entrando por la puerta de Mallinkcrodt, besando a mi mamá y yéndome a mi sala por las baldosas rojas.
Todo huele, a veces siento hasta los aromas del bolsón y la punta del lápiz mina.

Hay veces en que creo que nada de esto es verdad, que no estoy en esta oficina ni que tengo 3 hijos bellos, que todavía tengo 6 años y el mundo es nuevo y gigantesco y se ven militares en las calles porque aún es muy normal y la plaza de la calle constitución está igual de hermosa e intacta.

Y no es tan lejano, a veces, cuando me ataca la nostalgia, me gusta caminar por esas calles lindas de plátanos orientales. Ahora, claro, está lleno de pubs y restaurants pero en aquella época era un barrio de vecinos, con vida de calle, de niños en la plaza, de aroma de membrillo.
Esto me pasó porque ayer me viniste a ver, no te creas que ando todos los días de nostálgica por el mundo aunque es un estado que me sume en ensueños y por el que quisiera pasar más seguido perdiendo el tiempo (es tan lindo perder el tiempo en la nostalgia)
Qué ha sido lo mejor de facebook me preguntó mi hermana hace poco.
La primera infancia, fue lo primero que pensé. Traerlos de vuelta, volver a verlos, a saber de ellos.

El Guillermo y la Pamela y el Alejandro, la Joyce y si encontrara también al Bill y al Jadue pues sería magnífico.
Ha sido lo mejor pues sentía que la vida se los había llevado ya tan atrás, tan lejos en el tiempo que aunque los viera por la calle hoy me hubiese sido muy dificil reconocerlos.

No quedaban registros, ni direcciones, ni teléfonos, mucho menos el e-mail. Apenas el recuerdo, unas cuantas fotos, la idea vaga de donde estuvo su casa, siquiera el nombre y el apellido.
Sin este medio habría sido imposible, imposible.

Y eso, el Guillermo sonríe y sus ojos brillan del mismo modo que hace 30 años.
Y eso, En tus ojos Alejandro también brota el que antes fuiste.
Y nada, me traje el álbum viejo para escanearlas todas.
Y nada amigo, no pienso perderlos de nuevo, no quiero. Aunque quizá no nos sirvamos para nada más que para ahondar en la nostalgia, para recordar olores, para traer en esta primavera a los aromos en flor del patio de aquella escuelita vieja a la punta de la naríz.
Que lindo, que importante.

Un día de estos vamos a ir a caminar por esas calles de nuevo, a tomarnos algo juntos, a caminar.
Un día de estos vamos a volver a oler a Bellavista.
Un día de éstos...eso haremos querido amigo. Eso haremos.

viernes, agosto 21, 2009

Mar adentro


A veces también me baja la nostalgia sabes?
Son las menos de las veces pero viene y ataca y uno sucumbe y los dedos sucumben y este papel amarillento que suelo soñar mi blog sucumbe también a ese oleaje que te vio partir.

Me entra la nostalgia revisando escritos viejos, rescoldos de sueños de otras épocas cuando la pasión era un exceso de absoluta propiedad.
Se extrañan esos tiempos aunque ya los miro con distancia.

A veces claro, dan ganas de recoger lluvias y empaparse de nuevo de tintas turbias y dar rienda suelta a las letras.
Pero el tiempo no alcanza.
No alcanza ya para entrelíneas ni opios, alcanza apenas para dar cabida a esta felicidad de alma, de bronquios, de pecho, de vientre en que se ha transformado el ángel nuevo que llegó a mi vida.
Alcanza y falta para eso.

Hoy me di acaso una tregua para recordar pues ha pasado largo tiempo.
Son varios los que nos hemos dado un poco a la nostalgia.
Yo te recuerdo, claro, porque fuiste mi inspiración. Porque me llenaste de océano y me hiciste navegar mar adentro, mar adentro en lo más profundo de mi. Mar adentro y alto. Alto según alcanzaron tus alas de bicho negro.

Te recuerdo solo en los momentos de destellos, claro, pues los de furia me los reservé siempre para desollarte bestialmente con mi comando de aquello que quiso ser verso.

Debe ser este Agosto que se asoma en lluvias, debe ser la Pancha que me sume en la nostalgia, la flaca poeta del hielo que viene y me incita ¿Y si escribes algo bien nostálgico? me dice.
Y no puedo flaca, pero no sé, mira, ando así, como recordando pero bueno...

Y mi brujo payaso mira desde su cama de hospital aquellas nubes oscilantes cargadas de mar.
Y vuelvo al mar.
Estarás aún ahi...navegando en tu locura?
Yo sé que estás (siempre supe como encontrarte)
Hay veces en que te extraño.
Las menos, claro.

Mar adentro
mar adentro
en la inmensidad del fondo
donde se cumplen los sueños,
se juntan las voluntades
para cumplir un deseo.
Tu mirada y mi mirada
como un eco repitiendo
sin parar...
Mar adentro
Mar adentro
hasta más allá de todo
por la sangre
por los huesos
Pero me despierto siempre
y siempre quiero estar muerto
para seguir con mi boca
enredado en tus cabellos.

(Ramón Sampedro)
*

lunes, agosto 10, 2009

Quedamos los que puedan sonreír...


El que sabe sabe y el que no... al viento (por no mandarlo al diablo)

Creo que sí he hecho grandes amigos en estos 4 años.

A las minas de 30 no las cuento porque pasaron a la categoría de hermandad, de brujerío fraterno, de pedazo de alma.

A los que cuento son a los que componen olas para seguir en la marejada.

A los que cuento son a los que me sacan lágrimas, que crecen y decrecen, que me iluminan, que no reculan, que soportan (en toda la inmensidad de la palabra soporte)

A los que cuento son las que han venido a dejarme algo y ni siquiera lo saben y ni se les ocurre insinuar que viene a aprender de mi.
A los que cuento son a los que me construyen y lo siguen haciendo. A los grandes, a los que SON así y no se ha PUESTO así.

A los que nacieron con la iluminación por genética y no se andan enchufando a electricidades ajenas.

A esos los cuento y no los dejo aunque hace rato que ande volando por otros rumbos.


Ni a Mentecato

Ni a Ferrada

Ni la Butaca

Ni a Art Pepper

Ni a las Ventanas

Ni a Clara (de Fernando)

Ni al Profe Carvallo


Me niego.

Hay blogs que nunca dejaré de leer.




viernes, agosto 07, 2009

Pena de muerte al maldito

Hace un año atrás esta noticia me habría consternado, me habría horrorizado, espantado y alterado del mismo modo en que ha sido ahora, sin embargo hoy, en que tengo una hija pequeña además me paraliza de terror.
Indefensa y pequeña, indefensa y sonriente, indefensa y frágil y vulnerable y angélica y tan tan pero tan pequeña...
Por estos días no hay nada que me suba el ánimo frente a esta noticia horrorizante y paralizadora en que Chile se ha visto sacudido.
No me cabe en la razón que exista un ser humano capaz de dañar a tal nivel a una personita.
Una personita.
Se dice que la pena de muerte en Chile fue derogada en el gobierno del brillante de Frei (que encima ahora se repostula) y que Chile adhiere a varios tratados internacionales que le obligan a respetar ese acuerdo.
Se dice que en Roma se hizo no se qué ceremonia de celebración cuando ello ocurrió y que lo hace cada vez que en el mundo un paíz decide terminar con la pena de muerte.
Yo no sé.
Esta Claudia racional puede tener mil argumentos para entender estas decisiones "humanitarias" "racionales" "civilizadas" "avanzadas", sin embargo desde mi honda naturaleza de madre, de mujer, quizá hasta desde mi creciente mal carácter, de mi fuego en las venas, de mi poca paciencia, desde mi primitiva humanidad no hago más que gritar desde lo más profundo que lo maten.
Así, con todas sus letras.
Hasta yo misma quisiera de pronto pagar una larga y dulce condena por hacerlo con mis propias manos.
Desde mi ser más profundo siento que en algún modo la justicia se roza con la venganza, se roza con el mismo dolor que el maldito fue capaz de generarle a la pequeña Panchita.
Y Chile me entendería, estoy segura.
Porque tras cada detalle de su muerte sangramos todos juntos.
Estoy conmovida, adolorida, lamentablemente mi capacidad de empatizar no me deja pasar esta pena negra y la tengo atascada aquí, en medio de la garganta.
Y su madre llora y está cansada y quiere seguir llorando y su cuerpo ya no puede más con el agotamiento porque la veo, la intuyo, la lamento.
Y lo lamento, lo lamento tanto.
Llego a casa como cada día y mi preciosa princesa me sonríe, me huele y me besa, me abraza con sus dos manitas gordas. La tengo, sonríe, vive, respira, juega, llora, comienza a caminar, se cae, se para, la tengo, la tengo entre mis brazos me digo.
Y agradezco a Dios el milagro de tenerla y le pido fuerzas para que cada día que pase me la cuide, me la cuide entera, toda ella, cada uno de sus minutos, su sangre, sus huesitos, su cabeza, su piel, sus sentidos, que me la cuide y la haga una gran mujer.
Le pido a Dios y a la Virgen que la lleven hasta el fin de sus días bien viejita y rodeada de una familia numerosa y felíz.
La tengo ...tengo a mi Palomi y me llena de gozo, la tengo y la abrazo.
Y la abrazo... para llorar a Panchita.

viernes, julio 10, 2009

Me propuse recortarme como un molde...


Las Creaciones de Doña Castora es mi nuevo blog.

Resulta que un día me detuve y me di cuenta de cuánto había hecho con mis manos a lo largo de los años sin que de ello haya quedado registro alguno más que el uso continuo y el agradecimiento de quien lo recibió.

Y en la Casa del Castor pasan cosas, siempre hay movimiento, gente linda que entra y sale, nuevos y viejos amigos todos cargados de regalos, fiestas donde la risa y la música se han dado a la tarea de espantar espantos, conversas, tertulias al aroma de un té, de cervezas heladas en verano, familias reunidas en incontables ocasiones...y la castora que nunca para de hacer cosas.

"Me propuse recortarme como un molde y coserme a la poesía" me dijo un día. Porque la poesía no es una opción, es una forma de vida, nunca se deja, es parte de la sangre. Nada debe motivarla, ni inspirarla siquiera porque es parte del aire que se respira.
Nadie puede buscarla si nunca antes la tuvo puesto que su búsqueda solo le llevará a creer que puede algún día poseerla, pero no.

Está destinada solo a seres mágicos.

Pero bueno...no iba por ese lado la invitación (es difícil controlar a estos dedos cuando se deciden a tocar un teclado) La invitación es entonces a abrir la puerta de la Casa del Castor para ver lo que pasa ahí dentro, en ese rincón al lado del ventanal frente a la mesa redonda. Ahí tras la puerta casi escondida está el taller de la Señora Castora, otra parte de esta historia que ella gentilmente les invita a conocer:

"Las Creaciones de Doña Castora"

viernes, julio 03, 2009

Tipika...


Adoro a Tipika.

Ella no lo sabe pero yo la adoro.

Es una ilustradora española, Patricia Metola es su nombre.

Hace rato que sigo su blog y caigo en ensueños con sus maravillosas ilustraciones. Fue cuando dejé de visitar blogs que hablaban puras pelotudeces para caer en páginas de verdaderos artistas, ilustradores, fotógrafos, artistas plásticos, artesanos.

Cuando me di cuenta que el mundo blog era mucho más amplio y que el espectro luminoso mucho más basto que el oscuro fue cuando decidí regresar de nuevo.

Fue entonces cuando le encontré el verdadero sentido a esto de mantener una página: uno es la crónica y otro es el registro de la creación.

No es necesario nada más, para mí.

El conocer personas es circunstancial y vano. (repito, para mí)

Tipika es de trazos mágicos, de ilustraciones sencillas y míticas. Ilustró la gestación de mi Palomi con sus movimientos suaves y cuando la vi nacer vi en los ojos de mi bella Capullito cada uno de sus bocetos, en su sonrisa sus colores y en sus movimientos cortitos el dibujo de su historia.
Sigo en eso por estos días, caminando entre la frontera del milagro y de lo que hay del otro lado.








miércoles, julio 01, 2009

Heal the World


Hay que tener cuidado cuando se cree en la magia Michael, la gente suele no entenderlo.
La gente piensa que o se está loco o no se es de este mundo, la gente Michael no sabe convivir con los corazones demasiado mágicos. Todo se remite a cifras.
Tú eras especial.
¿Que como lo sé?
Yo intuyo, ya te he contado, puedo intuir por la mirada, el tono de la voz, el tipo de sonrisa, los actos que se tejen y destejen.
La intuición no es un don amigo mio, es un ejercicio de práctica.
Si yo le digo al mundo que creo en castores mágicos, que me habitan las hadas, que el mundo de los sueños no es el que tenemos en nuestras mentes y corazones sino este mismo, el que fabricamos día a día con las propias manos debo salir cada cierto tiempo a aclarar que de verdad es un síntoma de cordura esta magia que me reina y que tengo clarísimos los límites de la fantasía y la realidad.
¿Y para qué? para no tener problemas, supongo, para dejar en paz a algunas personas, quizá.
Pero tú nunca aclaraste nada y quizá hasta fue mejor así.
Pocos entendieron que de verdad reinabas en un país de leyendas donde siempre fuiste un ángel sin muerte, un niño eterno.
Tú cantabas y tu canto fue la banda sonora de mi vida entera.
Tú cantabas y la magia de tu voz reinaba en tu mundo y en el mío.
¿Recuerdas aquel tiempo?
Ya has vuelto a tu planeta y yo desde mis bosques te sigo mirando y extrañándote.
Y ninguna persona mayor lo podrá comprender Nunca Jamás.
.

martes, junio 30, 2009

Matando ratas


¿De cuando tienes esa botella de agua en tu escritorio? Dijo la March.
De ayer en la tarde -le dije-
No te la tomes. Está llena de energía negativa de la gente que ha entrado aquí.
Plop
¿¿¿¿?????
Por la noche miré la botella que está sobre mi velador y que lleva una semana...completamente limpia. ¿Será verdad? Pensé.
Quiero no creer, intentar pensar que la gente que me rodea es toda buena y no tiene malas intenciones, o cargas negativas.
A veces me consuelo pensando que no es gente mala sino gente con problemas no más, con dolores a cuestas, con frustraciones y todo eso les genera un aura poco felíz.
"A las ratas se las mata con veneno" suelo decirle a mis amigas.
Y ellas me ofrecen plaguicidas, raticidas y todo lo demás.
Nosotras nos entendemos.
Varias tenemos más de una rata rondando nuestras vidas.
A las que me rondan al menos procuro mantenerlas lejos, lejos de mis hijos, lejos de mi hogar, lejos de mi vida, no tratarlas, no hablarles, mantener la mejor y más prudente distancia posible.
Hay algunas con las que nos tocará convivir largamente, sin embargo espero en Dios sea una convivencia lo más distante y civilizada posible, porque nos separan fronteras idiomáticas y culturales intransables.
Eso sería.
Yo me entiendo.