
Sucede que a veces una sola palabra reviste un encanto tal por sí sola que el solo hecho de pronunciarla trae consigo la definición mágica de su concepto.
Arpegios,por ejemplo, suena dulce y cantarino como las gotas del agua cantadas en fados y bossanovas.
Taberna encierra el misterio de catacumbas sonoras, de sabores guardados en barriles añosos, de encuentros entre tabaco y vinos añejos, me trae el recuerdo de conversaciones entre el cantar de un jazz o un bolero.
Carlinga me sabe a batir de alas, de alas delgadas, de vuelos metálicos sobre prados de trigo con el sol brillando en el parabrisas del piloto que solo sabe ser poeta mientras está en el cielo.
Escafandra es femenino, su sonido me habla de aventuras oscuras en mares de piratas y corsarios, me sabe a regiones remotas, a fondos marinos, a sal, viento y agua.
Daguerrotipo tiene el aroma del sepia, su sola pronunciación huele a instantes muy lejanos, a hojas de liquidambar, a calles otoñales, a señores almidonados, a vidrio ahumado.
Astrolabio me gusta desde siempre, no sé porque tiene para mi un sabor a vidrio, a delicado, mucho antes de saber lo que era la fascinación por esta palabra me remontaba a tiempos ancestrales, a vestidos vaporosos y navíos perdidos en la profundidad de la noche, es una de las palabras más bellas que conozco.
Cabaret tiene también un aroma a Taberna, a tablas viejas, a arte, a mundo bohemio, a luces y tabaco.
Pappardella es canto mítico de calles adoquinadas de continentes lejanos, sabe a spaguettis en salsa abundante, a carnavales de máscaras y saltimbanquis coloridos, Pappardella me sabe a romanza, a poesía, a colinas verdes y prados cubiertos de flores y cercos blancos...
Podría seguir así largamente con mil palabras, en el ensueño de su fascinación... Batiscafo, ciénaga, sagitario, fascinante, travesía, acuarela, mentecato, sucumbir, artilugio, conjuro... y así, casi sin fin, no solo porque sea una amante de la palabra escrita sino también porque creo en el poder de sortilegio de aquellas letras confabuladas en deliciosa danza al compás de todos los sentidos.







