jueves, noviembre 05, 2009

Presagios...



Esta es la entrada 255.
Quizá después ya no tenga tanto tiempo.
No importa.
Se viene el fin de un ciclo y a veces me dan un poco ganas de llorar.
Otras no tanto.
Llevo 8 años en esta oficina helada de techos altos, en esta casona del 1600 adosada a la parroquia y trabajando para que todo en la Iglesia católica funcione mejor.
Para que los chicos que cursan la Universidad tengan un poco de luz y salgan mejores personas, o al menos se sostengan en la fe en lo que duran sus carreras.
Y me ha gustado.
Han sido buenos años, luminosos, llenos de carreras, de trabajar sostenido bajo presión, bajo amistad,  en el frío, en el calor, en todas las estaciones, en todas las celebraciones, creciendo en el espíritu, en el darse.

Sentada aquí, en este escritorio, tras la pantalla fue cuando en mis ratos de ocio por las tardes de invierno conoci este mundo blog.
Y tuve tiempo y lo he tenido.
Ha sido aquí bajo estos techos centenarios que he tenido también la libertad para ser quien he sido, para expresarme, para conocerme y reconocerme, para decir que no, para decir que si, para abrir los brazos a los amigos, para descartar las distancias, para besar a lo lejos y hasta para derrarmar algo de poesía que me fue tan liberadora. Ya no.
Es parte del irse descubriendo, de dejar atrás, de reconocerse distinta, de aceptar los cambios, de descubrir nuevas artes, de sguir aprendiendo, indagando, maravillándose, de no estancarse.
Ya estoy libre, libre de mi misma y a la vez consagrada a la devoción de mi propio ser quien soy.
Y me encanta.
Me encanta haberme descubierto en toda mi magnitud, me encanta saber que no puedo descartar a ninguna Claudia, ni a la de mal carácter, ni a la intolerante, ni a la dulce, ni a la maga, ni a la creadora ni a la destructora, ni a la quieta ni a la inquieta, ni a la que abandona ni a la que sostiene con pasión.
Soy quien soy en toda mi grandeza y en toda mi miseria, pudiendo abandonar y retornar cuantas veces desee...
"Soy enorme y contengo multitudes" (decía Whitman)
Seguramente no tendré tanto tiempo.
 No importa.
Siento que se cierra el ciclo y debo partir.
Agarrarme a la bandada de aves migratorias y cambiar de planeta.
Dejar estos techos, estas luces añosas, las caras, la rutina de este teclado, las paredes amarillas, las risas, los descansos y el tiempo que he tenido para crear todos estos blogs en los que dejo parte de casi todo lo que soy.
Casi todo, la madre, la creadora, la que escribe.
Solo me he reservado de escribir (o lo he hecho muy mesuradamente) el instante íntimo de esposa y de amante.
Eso es sagrado, mi tema, nuestro tema. En fin.
No me despido porque nunca lo hago.
De verdad nunca me he despedido verdaderamente de nadie pues soy una firme convencida que la vida así como separa vuelve a unir.
(Y gracias a facebook también he reafirmado esta creencia. Amigos de los 5 años vuelvo a abrazarlos con la nostalgia acumulada).
No hay separaciones ni distancias posibles cuando se deja uno efervescer por la nostalgia y edificar con los recuerdos.
Seguramente tendré menos tiempo, no importa.
No sé cuando partiré, espero eso sí hacerlo pronto, Diciembre, Enero...quien sabe.
Estoy muy esperanzada.
Me espera una señorita en quien volcaré los siguientes mejores años de mi vida, mi luz, mi sol, mi ángel bello, mi ave de alas blancas.
Seguramente (pues seguramente) vendré de vez en cuando a abrir las ventanas y dejar entrar el aire.
Seguramente (y pido disculpas por ello) ya no podré seguir visitando a mis amigos, ya ahora lo hago casi nada y con toda certeza después menos.
No importa tampoco pues, como he dicho, la vida reúne nuevamente y el cariño, tal cual uno le echa ramas a una hoguera siempre es posible volver a encenderlo.
Se viene el fin de un ciclo, y eso amigos míos, es una gran alegría.

7 comentarios:

fgiucich dijo...

Para mí, amiga mía, compañera de ruta, poeta de las mil palabras, hermosa mujer, bellísima madre, usted no partirá nunca, vaya donde vaya. Yo sé que en este nuevo mundo, donde los jilgueros cantarán más lindo, se hará de un tiempito para abrazarnos en la distancia. Mi madre le hubiera dicho: Que Dios la acompañe; yo un poco menos creyente, le deseo mar calmo, viento largo y noche clara. Un abrazo muy fuerte y muchos besos a la Paloma.
PD Yo siempre tengo sed y aquel lugar que frecuentábamos está bien amarrado al corazón. Si abren la puerta , allí estaré. Otros múltiples abrazos.

Pancha dijo...

Yo, como Fernando, también tengo sed... y si hay espacios que se cierran por un tiempo, hay otros que sin duda se e abrirán en cl corazón paa ser mejor persona, mejor mujer, mejor mamá y es cierto rucia querida, los que alguna vez te abrazamos con carinho, seguro volveremos a hacerlo... esta casa del castor esta incrustado en mi corazón...

dbitless dijo...

"...Agarrarme a la bandada de aves migratorias y cambiar de planeta", me gusta esa imagen, 'Principito Style' todo el rato...

Un abrazo gigante amiga Castora, suerte en todo.

Andres.

Rodrigo dijo...

chuaaa...
me pasa por pavoleso, por quedarme quieto en el andén o leyendo poemas en el aeropuerto, me pasa tener tendencias ermitañas...
por eso me entero de las cosas importantes un poco tarde,...pero bueno, mejor enterarse que pasar de largo.

Usted ya sabe...mañana o pasado volveremos a sentarnos en la misma mesa y yo podré deleitarme mientras la observo yhablámos de la vida nuestra y de las coincidencias y los encuentros.

un beso, un abrazo

Sabina Atalaski dijo...

Como dijo el Principito: Una vez domesticados, siempre estaremos ahí.

Ni te preocupes.

Coralya dijo...

Un beso amiga, pucha que te quiero y tú lo sabes.

mentecato dijo...

Siempre estarás en mi corazón, bellísima mía.